Con la palma de la mano derecha bien plana, frota horizontalmente la frente de derecha a izquierda, en un movimiento fluido y regular.
Realiza una treintena de idas y venidas, luego cambia de mano y repite con la izquierda.
Mantén un ritmo sostenido para generar calor.
La frente debe enrojecer progresivamente ligeramente: es la señal de que la microcirculación local se activa.
La frente concentra en Dien Chan la proyección de la columna vertebral y de los órganos internos.
Este masaje estimula la memoria, mejora la concentración y relaja el sistema nervioso.
También ayuda a luchar contra las arrugas de la frente reactivando la circulación de los fluidos cutáneos.